El próximo 27 de septiembre estaremos en Pamplona, dentro de Mapamundistas 2026, compartiendo un taller de iniciación al tapiz de alto lizo en Civivox Condestable.
La edición de este año, comisariada por Alexandra Baurès, lleva por título Una cuerda que se teje y propone pensar el concepto de generación a partir del modelo de la cuerda de Tim Ingold: no como una sucesión en la que una generación sustituye a la anterior, sino como una trama en la que cada persona y cada generación aporta su hilo a una cuerda común, siempre en construcción.
Dentro de este marco se presenta mi exposición Las que hilan memoria (Tejer la memoria entre Karrantza y Tánger), actualmente instalada en el Pabellón de Mixtos de la Ciudadela de Pamplona.
La propuesta nace de Tejer memorias entre Tánger y Karrantza, un proyecto en el que trabajo a partir de la historia de mi propia familia, de fotografías, documentos, entrevistas y relatos vinculados a Tánger. Parte de mi familia nació o creció allí, y ese archivo íntimo se ha convertido en un espacio desde el que pensar la memoria, los desplazamientos, los afectos y aquello que se transmite entre generaciones.
Una memoria que se hace materia
En este proyecto, la lana, la fotografía, la palabra y el tejido se entrelazan para construir un relato familiar atravesado también por la historia del siglo XX.
La investigación se despliega en tapices, piezas textiles y un libro de artista realizados con lana de oveja carranzana. Las imágenes del archivo familiar aparecen impresas, tejidas, bordadas o grabadas, de manera que la memoria deja de ser únicamente algo que se recuerda o se cuenta y pasa también a tener una dimensión material.
Me interesa especialmente ese tránsito: cómo una fotografía cambia cuando deja de estar encerrada en un álbum y entra en contacto con la fibra, con el tiempo del tejido y con las manos.
En una de las piezas del proyecto aparece una frase que resume bien este proceso:
La memoria no se conserva: se teje.
Abrir el proceso artístico
El taller del 27 de septiembre nace del deseo de abrir una parte de este proceso de creación y compartirlo con otras personas.
Cada participante trabajará a partir de una fotografía de un antepasado. Esa imagen será el punto de partida para acercarnos al archivo personal y empezar a trasladarlo al lenguaje del tejido.
Durante el taller compartiré algunas de las preguntas y metodologías que han acompañado mi trabajo en Tejer memorias: cómo aproximarnos a una fotografía familiar, qué relatos aparecen alrededor de ella, qué se recuerda y qué permanece en silencio, y cómo una imagen puede transformarse a través del gesto, la textura y el tiempo.
La iniciación al tapiz de alto lizo será, por tanto, algo más que un acercamiento técnico. Será también una forma de entrar en un proceso de creación artística desde la memoria personal.
Cada participante realizará una pequeña pieza que podrá llevarse consigo.
Antes del telar está la oveja
En el taller me acompañará Joseba Edesa, mi compañero de vida y de proyecto en Mutur Beltz.
Joseba es pastor y será quien nos acerque a otra parte fundamental del proceso: todo aquello que sucede antes de que la lana llegue al estudio o al telar.
Hablaremos de las ovejas carranzanas, de la esquila, de la selección de la fibra y del conocimiento que se construye a través del trabajo cotidiano con los animales y el territorio.
En Mutur Beltz trabajamos con la lana de oveja carranzana no solo como material de creación, sino como una forma de relación con el territorio, los cuidados, los saberes rurales y las economías locales. El proyecto busca recuperar y revalorizar una materia que durante mucho tiempo ha sido considerada un residuo, transformándola en un material para la creación contemporánea y poniendo en valor, al mismo tiempo, la ganadería extensiva y el trabajo del primer sector.
Por eso, para nosotros, el tejido empieza mucho antes del telar.
Empieza con el animal, con los ritmos del campo, con la esquila, con la selección de la lana y con todas las personas y saberes que hacen posible que esa fibra llegue hasta nuestras manos.
De una generación a otra
La idea de Una cuerda que se teje atraviesa de una forma muy directa tanto la exposición como el taller.
Pensar las generaciones como fibras entrelazadas permite imaginar la transmisión no como algo lineal ni cerrado, sino como una continuidad hecha de cruces, tensiones, cuidados y encuentros.
En Tejer memorias entre Tánger y Karrantza, ese hilo conecta relatos familiares, territorios, fotografías y generaciones. El proyecto establece un vínculo entre mis padres, nacidos en Tánger, y mi hija Lur, nacida en Karrantza, haciendo convivir tiempos y experiencias diferentes dentro de una misma trama.
El taller propone ampliar esa cuerda.
Cada persona llegará con una imagen propia, con una historia distinta y con una memoria familiar que empezará a transformarse a través del tejido.
De una generación a otra.
De la oveja a la lana.
Del archivo al telar.
De la memoria a la materia.
Información del taller
Taller de iniciación al tapiz de alto lizo
Mapamundistas 2026
Fecha: 27 de septiembre de 2026
Horario: 10:30–13:30
Lugar: Civivox Condestable, Pamplona
Duración: 3 horas
Plazas: 12 personas
Precio: gratuito, previa inscripción
Inscripciones: del 16 al 23 de septiembre
Edad: a partir de 7 años. Los menores de entre 7 y 12 años deberán acudir acompañados de una persona adulta.
Cada participante deberá enviar previamente una fotografía de un antepasado a:
Trabajaremos a partir de esa imagen durante el taller.
La exposición
Mapamundistas 2026 · Una cuerda que se teje
Comisaria: Alexandra Baurès
Laurita Siles · Las que hilan memoria (Tejer la memoria entre Karrantza y Tánger)
Pabellón de Mixtos, Ciudadela de Pamplona
11 de septiembre – 15 de noviembre de 2026
La exposición reúne piezas en las que lana, imagen y palabra se convierten en una forma de narrar una historia familiar atravesada por Tánger, el exilio, la transmisión y los afectos.
Tejer, aquí, es también una forma de escribir.
