El pasado 3 de octubre presentamos Cocinar oveja en La Cavada (Cantabria), durante el encuentro final Derechos culturales: vivir, crear y decidir desde lo común. Una jornada muy especial en la que compartimos el resultado de meses de trabajo colectivo y celebramos la cultura como espacio de encuentro entre personas y territorios.
La presentación fue todo un éxito y nos permitió dar voz a algunas de las personas que han hecho posible esta publicación, impulsada por Mutur Beltz junto a Ongi Etorri Errefuxiatuak Karrantza.
Desde Mutur Beltz abrimos la presentación contando cómo nació el proyecto y cómo, a través de las recetas, hemos ido descubriendo historias, memorias y maneras de habitar Karrantza. Nos acompañó Iñaki Martínez de Albeniz, sociólogo y profesor de la EHU, autor de uno de los prólogos del libro; dos representantes de Ongi Etorri Errefuxiatuak Karrantza; y María Sánchez, estudiante de Bellas Artes de la EHU, que ha participado en el diseño y la maquetación de la publicación desde BilbaoArte.
Uno de los momentos más bonitos llegó cuando varias de las mujeres que compartieron sus recetas para el libro tomaron la palabra, acercándonos a las historias personales, los recuerdos y los saberes que hay detrás de cada plato. Porque Cocinar oveja es mucho más que un recetario: es una manera de contar Karrantza a través de quienes la habitan.
Tres territorios, muchas historias compartidas
La jornada también nos permitió conocer los proyectos desarrollados en Asturias, Cantabria y Euskadi dentro de Derechos Culturales y Ruralidades para la Inclusión Social.
Desde Cantabria se compartió el trabajo de recuperación de la memoria de las mujeres de La Montañesa Textil; desde Asturias, el Botiquín Cultural para la Salud Mental de Lendiglesia y Sampol; y desde Euskadi, nuestro Cocinar oveja, donde la cocina se convierte en un lugar de acogida, memoria y encuentro entre culturas.
Fue emocionante descubrir cómo, desde realidades rurales diferentes, compartimos tantas inquietudes y formas de hacer comunidad.
Nos volvimos de La Cavada con la alegría de haber compartido este proceso y con muchas ganas de seguir tejiendo vínculos.
Gracias a todas las personas que nos acompañasteis y, especialmente, a quienes habéis compartido vuestras recetas, historias y saberes. Este libro es vuestro.
Porque las recetas, como las personas, viajan, se encuentran y siguen construyendo comunidad.
