Durante diez días, en pleno verano, proponemos un desplazamiento. No solo geográfico, hacia Karrantza, sino también de mirada. Un intento de pensar desde otros lugares: desde el rebaño, desde la lana, desde aquello que a menudo queda fuera de foco.
Porque la lana aquí no es solo fibra. Es memoria, economía, conflicto, cuidado. Es huella de un sistema que durante décadas la convirtió en residuo, y también de una práctica que insiste en devolverle valor. En Mutur Beltz llevamos años trabajando en ese gesto: comprar la lana a pastores y pastoras, transformarla, y situar a la oveja carranzana —una especie en peligro de extinción— en el centro de una investigación que es al mismo tiempo material, cultural y política.
Karrantza no es un escenario. Es un territorio vivo, atravesado por prácticas ganaderas, saberes situados y formas de relación que no responden a la lógica de la productividad acelerada. Aquí, el arte no llega para representar, sino para implicarse. Para escuchar antes de hablar. Para ensuciarse.
En este contexto abrimos la convocatoria de la 10ª residencia artística Mutur Beltz.
Buscamos propuestas que no se impongan al territorio, sino que se dejen atravesar por él. Proyectos que trabajen con lana o que, al menos, asuman lo que implica hacerlo: tiempo, contacto, proceso. Prácticas que piensen con las manos y atiendan a lo que sucede a ras de suelo.
La convocatoria está abierta a lenguajes diversos: artes visuales, cine, escritura, cuerpo, sonido, bertsolarismo o prácticas vinculadas al cuidado. Nos interesan especialmente aquellos proyectos que dialoguen con el tejido vivo del valle y que entiendan el arte como una herramienta para sostener la vida —la de los animales, la de las personas, la de las lenguas y los ecosistemas.
La residencia tendrá lugar del 9 al 19 de julio. Durante ese tiempo, la persona seleccionada convivirá con la familia Mutur Beltz, compartiendo no solo el espacio de trabajo, sino también la vida cotidiana: la mesa, la cuadra, los ritmos del lugar.
Mutur Beltz cubrirá los costes de producción del proyecto, así como el alojamiento y la manutención durante la estancia. Además, se ofrecerá una ayuda de hasta 200€ para transporte. La obra resultante pasará a formar parte de la colección de la asociación.
Las propuestas pueden enviarse hasta el 30 de mayo de 2026 al correo electrónico: karrantzakomuturbeltz@gmail.com, en un único archivo PDF que incluya memoria, dossier y datos personales.
Más que producir obra, esta residencia busca abrir procesos. Generar preguntas. Ensayar otras formas de relación entre arte, territorio y vida.
Pensar, en definitiva, qué puede el arte cuando se hace a ras de suelo.
